MARACAY. En una jornada cargada de simbolismo y compromiso académico, el Campus La Morita de la Universidad de Carabobo (UC) fue sede de una Sesión Ordinaria del Consejo Universitario que calificó como «todo un éxito». El evento, presidido por la Rectora Jessy Divo de Romero, junto a las autoridades universitarias y la comunidad ucista, sirvió de marco para honrar la excelencia estudiantil y fortalecer la estructura laboral de la institución.
Memoria Histórica: 68 años de luz académica
La celebración cobra especial relevancia al cumplirse el 68° Aniversario de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Este hito histórico se remonta al 21 de marzo de 1958, cuando tras la caída de la dictadura, el Decreto N° 100 de la Junta de Gobierno devolvió a la región su casa de estudios. Desde aquel momento, la UC se ha erigido como una «llama incombustible» que ha formado a generaciones de profesionales bajo los principios de autonomía y democracia.
Reconocimiento a la Excelencia y Estabilidad Laboral
El acto central destacó por la entrega de reconocimientos a los estudiantes con los mejores promedios, con una mención especial para los integrantes de la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS). Su rigor científico y vocación de servicio reafirman que, desde la Sede Aragua, el talento joven sigue siendo el motor de la universidad.
Asimismo, la gestión de la Rectora Divo de Romero marcó un hito en la justicia laboral con la entrega de credenciales de cargo fijo al personal obrero y administrativo. Estos trabajadores, que anteriormente se desempeñaban bajo la figura de contrato, ahora cuentan con la estabilidad institucional necesaria para sentar las bases de una «nueva universidad».
«La incorporación formal de este personal es clave para el dinamismo que nuestra Alma Máter requiere hoy más que nunca. Su entrega y ética son fundamentales para afrontar los retos del porvenir», se enfatizó durante la sesión.
Compromiso con la Descentralización
La realización de esta sesión ordinaria en el Campus La Morita subraya la política de descentralización de la actual gestión rectoral. La Universidad de Carabobo reafirma así su presencia territorial y su capacidad de proyectarse con firmeza hacia el futuro, manteniendo viva la misión iniciada en 1958: ser el faro intelectual del centro del país.

